Producto artesanal Espardenyes eivissenques del ball pagès

La encantadora sencillez de un calzado artesanal

Un elemento imprescindible (aunque quizás menos llamativo) del traje ibicenco son ses esperdenyes (alpargatas). Constituyen, junto con las sabatilles (zapatillas) el calzado tradicional de la isla, y su confección es totalmente artesanal.

Las espardenyes son una sencilla sandalia que ha vestido los pies de los ibicencos desde antiguo, y que ahora siguen calzando especialmente los bailarines de ball pagès (baile tradicional). Están hechas de una suela trenzada de esparto y cubierta de pita, generalmente blanqueadas con cal. Las mujeres llevan espardenyes “de morret” o “capelleta” que, a diferencia de las del hombre, presentan la puntera tapada. Cuando la cubierta es de lona se denominan sabatilles.

Las espardenyes aparecen en todas las versiones de los trajes tradicionales ibicencos: el traje blanco, el de color y el denominado gonella, el más antiguo y sobrioRespecto a estos, comenta el Archiduque Luis Salvador de Austria, en su libro “Las Antiguas Pitiusas”: “Pese a que la vestimenta no es cómoda ni práctica, cierto es que los isleños guardan absoluta fidelidad…”. No obstante, el calzado sí sería la excepción más confortable de este atuendo, pues no olvidemos que eran calzados por los antiguos campesinos de la isla, que requerían funcionalidad para sus faenas.

Pero, aunque sencillos en la forma, su confección es compleja. Para su manufactura artesanal se requieren diversas fases: lavado de la pita, secado evitando el sol directo, blanqueado, trenzado... Algunos maestros artesanos esperdenyers aseguran que, para un solo par, se necesitan nada menos que seis días de trabajo.

El uso de las espardenyes, que en los últimos años se limitaba básicamente a complementar el traje tradicional ibicenco, está siendo objeto de una nueva revalorización. Asociaciones ibicencas trabajan para dar a conocer este producto, que ha pasado de venderse en zapaterías clásicas y puestos de artesanía ibicencos, y ya ha comenzado a abrirse un hueco como sandalia veraniega incluso fuera de la isla.

También han surgido tentativas empresariales para comercializar sandalias inspiradas en la tradicional esperdenya ibicenca, y que han atraído a prestigiosas boutiques internacionales. Un calzado que, por su sencillez, empieza a conquistar otros países, que ya están poniendo a sus pies esta singular muestra de la artesanía ibicenca.