Catedral La Seu - Catedral de Mallorca

La joya de Palma

La Catedral de Mallorca, construida entre los siglos XIV y XVI, es la joya por excelencia de la arquitectura gótica mallorquina, y que además aloja importantes obras de arte de diferentes períodos (gótico, renacimiento, barroco y contemporáneo).

La Catedral o Seu es el monumento más emblemático de Mallorca porque sintetiza perfectamente los últimos ocho siglos de su historia. Su origen se remonta a la conquista cristiana de Jaime I (1229), quien, siguiendo la costumbre de la época, consagró la antigua mezquita a la Virgen María y preparó la construcción de un templo de nueva planta, acorde al estilo de la época. Su construcción se sitúa entre principios del siglo XIV y finales del XVI, cuando se concluyó la fachada.

Del exterior se pueden resaltar especialmente el portal del Mirador, joya del gótico internacional y que da al mar. Construido entre finales del siglo XIV y concluido a principios del XV, contó con la participación de afamados escultores, algunos de ellos de procedencia nórdica, como Pere de Sant Joan, Jean de Valencinnes y Rich Alamant, así como de destacados maestros locales Pere Morey y Guillem Sagrera. Está configurado como un atrio cubierto. Sobresalen las esculturas de las jambas que representan a san Pablo, san André, san Pedro, san Juan Bautista y san Jaime. El parteluz lo ocupa una Virgen con el Niño (copia de la original ubicada en el museo). El tímpano representa la Santa Cena y Dios Padre con seis ángeles adoradores. Las tres arquivoltas contienen esculturas de los profetas y patriarcas y de ángeles músicos. El frontón superior configurado por arcos cuadrilobulados presenta en el centro la cabeza de Cristo Salvador.

El portal Mayor se construyó (1594 -1601) en estilo renacentista por el escultor Antoni Verger. Está configurado como un arco triunfal con bóveda de casetones. Las jambas contienen esculturas de san Gregorio, san Jerónimo, san Ambrosio y san Agustín, y en la parte superior de san Juan Bautista y san Juan Evangelista. El tímpano lo ocupa una escultura de la Inmaculada Concepción rodeada de los símbolos de las letanías marianas. Hay que resaltar que la fachada actual es neogótica, del siglo XIX, proyectada por el arquitecto Joan Baptista Peyronnet y sustituye a la original del siglo XVI. Está configurada por cuatro torres, un frontón con la Dormición de María y se corona por una Inmaculada Concepción. A media altura hay cuatro esculturas: Ramón Llull, san Pedro, san Pablo y santa Catalina Thomàs.

El templo presenta una planta de esquema rectangular y está divida en tres naves de ocho tramos cada una. El presbiterio está configurado por la Capilla Real y la elevada de la Trinidad. Los tramos laterales entre contrafuertes están ocupados por capillas. La cubierta es de bóvedas de crucería sustentadas por catorce esbeltos pilares octogonales de impresionante altura. Como catedral gótica, cuenta con imponentes vitrales, entre los que hay que destacar el rosetón mayor situado en el ábside, el más grande del mundo gótico, y que está configurado por 24 triángulos de colores. Es originario del siglo XIV.

Del interior hay que resaltar la parte más antigua, la capilla elevada de la Trinidad y la capilla Real, ambas de principios del siglo XIV. De esta forma se iniciaba el proyecto de catedral gótica que tuvo su esplendor constructivo en los siglos XIV y XV. De esta época cabe resaltar la sillería de coro (inicios del siglo XVI), el conjunto de 6 ángeles sobre columnas ubicados en el altar (siglo XV), la Virgen de la Grada (la escultura más antigua de la Seu), la talla de la Dormición (finales del siglo XV), el retablo gótico mayor (principios del siglo XV), ahora ubicado en el interior del portal del Mirador, la Virgen sagrario (siglo XIV) conservada en la capilla de la Trinidad, y diversos sepulcros góticos de varios obispos.

Durante los siglos XVII-XVIII, el interior del edificio recibió una gran influencia del barroco, sobre todo en forma de retablos, pinturas y escultura. De la época hay que citar algunas piezas tan emblemáticas como el retablo del Corpus Christi, obra de Jaume Blanquer, el claustro y la nueva sala capitular.

En 1902, con la finalidad de adaptar el espacio de la Catedral a las nuevas exigencias litúrgicas y pastorales, el obispo Pere Joan Campins encargó al arquitecto Antoni Gaudí la reforma del conjunto del templo. La intervención de Gaudí duró aproximadamente diez años (1904-1914). Las obras consistieron en la recuperación, ordenación y decoración del espacio de la nave central y de la Capilla Real, básicamente con el traslado del coro, hasta el momento situado entre los tramos segundo y tercero de la nave, eliminación del retablo mayor gótico, realización del baldaquino del altar mayor, incorporación al presbiterio de la sede episcopal, iluminación del espacio a base de ventanales de cristal desprovistos de estos hasta el momento, luz artificial y candelabros, y elaboración de un amplio mobiliario litúrgico.

Siguiendo la tónica de constante actualización del edificio, se invitó al artista contemporáneo Miquel Barceló a realizar una intervención en la capilla del Santísimo. Trabajó el tema de la Eucaristía (multiplicación de los panes y los peces).  Se inauguró en 2007.

La “sagristia dels vermells” ocupa el primer cuerpo de la torre campanario, es una construcción gótica cubierta con bóveda de crucería que da acceso a la sala capitular gótica, seguida de la barroca. En estas salas se ubica el museo capitular que aloja importantes obras de pintura, escultura y orfebrería del gótico hasta el siglo XX.

Dirección:
Plaça de la Seu, 5, 07001 Palma, Illes Balears, España
07001 Palma de Mallorca

E-mail:
info@catedraldemallorca.org

Web:
http://catedraldemallorca.org/

Teléfono:
+34 902 02 24 45