Cala Atalis

El secreto mejor guardado

A menudo los tesoros se ocultan en los lugares más inesperados.

Es lo que le ocurre a Cala Atalis (o Talis); un diamante en bruto que habita con discreción entre las inmensas y populares Sant Tomàs y Son Bou. El visitante se queda completamente eclipsado por la belleza de esta diminuta cala de escasos 1o metros de longitud por un metro de ancho. Sus aguas son de un azul que se graba en la memoria, y suele estar muy tranquila y poco frecuentada. Situada en la costa sur de la isla, Cala Atalis se encuentra algo abierta a los vientos de componente sur, por lo que algunas veces puedes encontrar allí un oleaje moderado y algunas corrientes marinas. Ten precaución si la visitas en uno de estos días. 

Te interesará saber que por su parte posterior transcurre uno de los tramos del famoso ‘Camí de Cavalls’, que bordea el litoral menorquín en la ruta más famosa de la isla. Si te gusta el senderismo, o simplemente quieres dar un paseo, es uno de los itinerarios más recomendados y más bellos del archipiélago. Para llegar a Cala Atalis deberás dejar tu vehículo en la urbanización de Sant Tomás y caminar unos 20 minutos. Es recomendable llevar calzado cómodo y agua para hidratarte.